Nada es permanente;

excepto el vacío y el silencio.

viernes, 13 de diciembre de 2013

ni siquiera sombra



no levantarse para acariciar incertidumbres

no lavarse las manos para reír tantas tragedias

no ir rápido a la línea final de los que ganaron las monedas


mejor es quedarse quieto 

en la cama y sentir cómo el día 

se cierra entre los ojos 

un cielo bañado de luces

un crujido de huesos

un llanto suave


no pronunciar nunca más tu nombre

no ir a los espejos para comprobar 

la ilusión de lo verdadero


no cansarse por todo eso 

que ha de acabar indudablemente 

en los cerros de basura


mejor es ponerse a silbar en medio de la tarde

y estafar la luna con dibujos en el agua

mejor es tirarse hasta el fondo de lo obscuro

y encontrar

una piedra azul en terciopelo blanco

un beso en los labios de la noche

una melodía hecha con maderas

y suspiros


mejor es no saber la hora ni los días

un rumor entonces

una falta de velas y cerillas

un quedarse quieto sobre una frágil rama

y callar

callar hasta hacerse polvo

y nada

ni siquiera sombra