Nada es permanente;

excepto el vacío y el silencio.

lunes, 6 de mayo de 2013

ni que decir




lluvia de cuerdas

de rasguños en la boca

pulsos encerrados como bestias



ya por la noche el cansancio

de establecer lo fugitivo

lo que ha de irse atrás de las palabras


y de nuevo lo que ya fue

se cuelga en todos lados

aunque abajo de las ventanas

ni qué decirlo tiene lo que se olvida

de pronto





lluvia de labios

de cuerdas en el cielo

pulsos encerrados como lágrimas



ni qué decir eso

que se ha ido

en golpes finos de madera




No hay comentarios:

Publicar un comentario