Nada es permanente;

excepto el vacío y el silencio.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Lejos



había estado en el momento preciso

pero como todo lo que sucede lejos

se fue quedando como un recuerdo de fulgores



clara imagen de inefable posesión

en el fondo negro de la memoria



ahora ya ni el último brillo permanece



ni un temblor en las pupilas



ahora nada más llega, a veces, 




eco incierto de pájaros 

y la tarde que dejó caer 


el tiempo.






2 comentarios:

  1. Nuestra memoria se deteriora y llegan las primeras lagunas y después tal vez el olvido.
    Me ha gustado como vas ensamblando los sentidos con el tiempo.

    un abrazo

    fus

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